Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2008.
Resumen
- 04/08/2008 10:43 - DILEMA MORAL
- 17/08/2008 14:51 - TESIS, SÍNTESIS, ANTÍTESIS
- 20/08/2008 12:23 - UNA RACIÓN DE MARIO
- 22/08/2008 10:06 - MINI-BREAK
- 26/08/2008 01:20 - EL ROSARIO DE LA AURORA
- 31/08/2008 21:45 - ME GUSTARÍA CONOCERTE
DILEMA MORAL
La última semana ha sido movidita; por una razón o por otra, ningún día me acosté antes de las 2:00, lo cual no deja de ser un mérito si tenemos en cuenta que mi despertador es como un viejo insomne que se levanta cada día a las 6:00, despertando a toda la familia.
Destacable fue la despedida de E. en Café del Mar (abandona el calor de esta ciudad por las playas maltesas, qué suerte tienen algunas), el masaje improvisado, la innovación de sabores con la caipirinha asquerosa (innovar no siempre es sinónimo de éxito; y el aguardiente brasileño no está hecho para todos los paladares), las fotos repetidas una y otra vez, con toda la variedad de poses de sosivainas.
El sábado trabajé por la mañana (me estoy ganando el cielo, con tanta hora extra pasablemente remunerada) y por la noche quedé con Lo., Le. y R. Doble L. y yo acabamos saliendo, frustrándonos a cada paso, en cada bar, por la cantidad y, eso sí, diversidad de freakies sueltos que cohabitan en esta nuestra city. Estaban los freakies maquineros, los freakies penosos, los freakies trasnochados... Gran surtido Cuétara, zí zeñó.
Ante semejante panorama, decididimos irnos a casa. Justo entonces se me acerca un tipo. Dice que estamos predestinados. Tiene "razones de peso" para pensarlo. Pero, de momento, nuestros horarios son incompatibles. Esta semana trabaja hasta las 22:00, hora a la que yo precisamente entro a currar. La única posibilidad que nos queda es vernos el fin de semana y yo tenía previsto irme al pueblo. Qué hacer. Compromiso familiar o posible pavo de mi life. Dilema.
Consejos quiero.
TESIS, SÍNTESIS, ANTÍTESIS
1. Tesis:
El verano reblandece mi cerebro y consume mis energías.
Hace que me arrastre cual ameba resarcida en su propia inactividad.
De ahí, el abandono del blog.
Entonces recuerdo... él no lo haría.
Por eso, he vuelto.
Para asumir mis responsabilidades para con él.
2. Síntesis:
Quedé con el maromo del post anterior. No estamos predestinados. Y hasta ahí puedo (quiero) leer.
Trabajo como una negra. Y nadie me lo agradece.
Desaparecieron los tapones que me impedían escuchar la vida. Ya no estoy como una tapia.
Por fin, he visitado la Expo. Muchos pabellones son, directamente, una tomadura de pelo.
Anoche estuve en "las playas". Y me gustó el sitio... zí, zeñó.
El próximo finde, me escapo a la playa. ¡La de verdad!
3. Antítesis:
Domar la emoción y meterla en un tarro.
Cómo se aprende eso.
Dónde.
Nadie.
UNA RACIÓN DE MARIO
Mi cuerpo, este cuerpo, es lo único mío.
Así, gastado y todo, con sus pozos de tiempo,
sus lunares testigos, su archivo de caricias
y sus escalofríos.
Mario Benedetti
MINI-BREAK
Por fin, terminó la semana trabajando de noches.
Por fin, van a dejar de bombardearnos con los JJ.OO.
Por fin, me he dado cuenta de algunas cosas. Ya no hay dudas ni sitio para ellas.
Este finde me voy a la playita a descansar, a trasnochar (aprovechando que he (mal)acostumbrado a mis bioritmos), a ponerme alguna medalla (ya que no las ganan otros) y a perder la noción espacio-temporal (pies, sobrevolad la tierra).
A fiestear se ha dicho.
A la vuelta, lo cuento tóóóó.
EL ROSARIO DE LA AURORA
Cuando se mezclan amigos, malentendidos y alcohol, el resultado puede acabar como el rosario de la Aurora. La Aurora, esa tipa que aparece con su rosario (esperamos que no sea tan macabro como el de Valderrama, construido a base de piños, por muy blancos que éstos sean), cuando nadie ha requerido su presencia. La Aurora, esa vieja beata que espera a que se prenda la mecha para saltar con sus reproches rancios, rumiados en la garganta del tiempo que desgasta. La Aurora, que a veces se aparece como los fantasmas.
Y luego desaparece. Y te deja como la riada, pensando qué ha pasado, en qué momento se ha disparado el gatillo de las acusaciones indebidas.
Y luego recapacitas. Y en eso estamos.
ME GUSTARÍA CONOCERTE
Cierro el mes de agosto en el blog haciendo un resumen de la última semana, en plan flashes, en plan titulares, pestañeos de palabras, en plan rápido... como va todo últimamente.
Estos últimos días han sido una maratón de Expo (me reafirmo en las impresiones defraudantes que tuve en la primera visita), piscina (en un intento vano de aprovechar los últimos rayos del verano para morenearme), cine ("Una palabra tuya", basada en la novela de E. Lindo, peli que vale más por la sensación contenida que deja flotar en el aire que por lo que dice expresamente), lectura (empecé la "saga de la Nocilla" de Fernández Mallo, pero no en orden -como acostumbro-, la Experience la primera; y, además, me encontré con un libro-regalo de S. que he engullido a ratos muertos, en el curro, en las colas, en los autobuses... lo normal) y trabajo, sobre todo, trabajo.
Mientras tanto, los conductores de Therpasa siguen pensando que soy la Línea de la Esperanza, me cuentan sus vidas, sus historias, sus movidas, preguntan mi nombre, agradecen que alguien les escuche... Y a mí me entra un poco el complejo de locutora de Hablar por hablar. Pero, en el fondo, me encanta. Aunque yo no se lo digo.
Dice Frédéric Beigbeder que el amor dura tres años*, yo no sé si dura tres años, tres meses, tres días o sólo un segundo, pero sé que necesitamos ese chispazo en nuestras vidas, aunque sea de vez en cuando, esa mecha que nos mueva hacia adelante.
Y me encanta que el mes de septiembre comience un lunes. Un lunes cualquiera, vas y te topas conmigo. Y entonces me tienes que invitar a un helado de dos bolas gigantes de nata y fresa, a una cerveza o simplemente a una palabra. Y me dejas una nota: "Me gustaría conocerte". "Si tu me dejas". "Si me das tiempo".
Los "días uno" de cada mes son siempre el comienzo. Y el comienzo es tiempo condicional de deseos.
* Beigbeder, F. (2005): El amor dura tres años, París: Anagrama.
