Blogia
ungradodelibertad

elDolor

EL DOLOR

Sé que he tenido muy abandonado el blog últimamente. Pero he estado tan concentrada en mi propio dolor de piños, que no he tenido mucho tiempo -ni muchas ganas- de sentarme a escribir.

Esta ortodoncia me va a matar... Después de hinchárseme el morro a lo Carmen de Mairena, intoxicarme a base de ibuprofenos, sprays, pomadas varias y cera, parece que la cosa ha mejorado algo.

Pero ello no obsta para que el dolor haya sido el prota de estos últimos días, como lo fuera en la angustia de Sylvia Plath.

Cuando el dolor te vence, cuando el dolor físico te puede, sólo queda el resarcimiento en el "yo" profundo.

Concentrarse en el dolor de un ojo, de una uña o de un diente. Desentrañar las vísceras. Arañar las heridas. Alimentarte de ti. De tu cuerpo. De tu materia. Compadecerte. Guardarte duelo. Y el aullido. Y el silencio.

Mientras tanto, muchas cosas han pasado. Encuentros, reencuentros y despedidas.

Y el dolor como testigo.