FRUSTRACIÓN SEXUAL
La única razón por la que sales,
el único objetivo de tu vida,
atisbar un par de piernas conocidas en una calle transitada.
Una noche a dos velas fomenta la hostilidad.
Un fin de semana a dos velas fomenta la rabia.
A través de ojos inyectados percibes el mundo.
Vives irritado con los amigos, con la familia,
por razones que ellos no logran comprender.
Sólo tú sabes el porqué de tu ira.
Fragmento de “El método” (“The game”), de Neil Strauss, libro que compré por error, por mi empanamiento propio de las vísperas urgentes.
Pero como no hay mal que por bien no venga, el librito igual me sirve y me convierto en una seductora profesional (se trataba de convertirme en una profesional seductora, pero bueno...). De momento, este poema (?) refleja bastante bien mi triste perspectiva de los últimos fines de semana (demasiados ya). Pero del próximo no pasa. Además, como he perdido “el criterio” -como dice L.- y mi nivel de exigencia está bajo mínimos, espero que no me cueste mucho recuperar el tiempo perdido, jajaja!
Si no fuera por ese pequeño detalle, esa pequeña carencia, el finde ha estado bien (lo que se dice, un finde “aprovechao”): visita a la gran Inés, peli en V.O. en filmoteca, tetería, casco, vozka con limón, fotos con desconocidos, muchas horas de sueño, reencuentro y caña con amigos, leer, un poco de estudio, largas conversaciones telefónicas, poner orden en mis cosas... Vamos, menos pillar, de todo.