SPLEEN BAUDELAIRIANO
Este pasado fin de semana he respirado el aroma fatal de una flor del mal y me he arrastrado a una quietud ociosa, que ha hecho que desperdicie mi tiempo durmiendo, pensando y leyendo, en una relación de autismo absoluto con el medio y mis semejantes. Como soy un poco rara, a veces necesito de estos momentos e incluso los disfruto.
Sin embargo, hoy la vuelta a la rutina, la vuelta al medio, la vuelta a los semejantes, la vuelta al trabajo y a los madrugones... ¿Y quién coño me ha robado la hora perdida del fin de semana???
El spleen, como sentimiento aristocrático, es un transcurso breve para la gente que normalmente se levanta a las 6.30, como la mendas; es un lujo al que aspirar en los ratos enfermos, que el dandi acaba por aniquilar. Yo no soy una dandi. Pero, a ratos, me gusta sentir la pérdida del tiempo, la sensación de la obligación incumplida y los deberes inmaculados encima del escritorio.
La vida es una película. El próximo fin de semana toca una de acción. Pero el último finde, ya véis, tocó una tragicomedia independiente y absurda, llena de silencios y de ecos pretéritos.
PD: Para aterrizar de nuevo, os regalo un cotilleo mundano: Esta mañana atendí en el trabajo a un spanish actor jovenzuelo, de ésos que se creen el terror de las nenas, pero su trabajo se reduce a teleseries llenas de tópicos y tramas plagiadas de otras series americanas. Y hasta ahí puedo leer. De nuevo, comprobé que siempre ha habido clases. La gente se doblega ante el dinero. Qué vulgaridad, para una aspirante a dandi como yo...![]()